sábado, 23 de junio de 2012

El Casco y la Torre.....de Marboré

Era el primer fin de semana de verano, la mayoría de los compañeros con los que solía salir asiduamente estaban embarcados en sus proyectos veraniegos y contacté con Juankar, dos años después de su última salida quería volver a retomar la montaña de altura, algunos problemas le habían hecho estar en "stand by" durante una temporada pero tenía la intención de volver por sus fueros e iba a ser este fin de semana el que cruzara la línea de salida con una mochila de 5 kilos más que con la que solía salir hace algunos años y con la que habíamos compartido aventuras de trekking semanales en el Piri en 06, Mont Blanc en 07 y Elbrus en 08.

A pesar de que ultimamente estaba más acostumbrado a realizar rutas con cuerda y más adrenalina, no me faltaba ningún aliciente nada más que su compañía para estar motivado para salir al Pirineo. Como zona elegimos Ordesa, teníamos pendiente un vivac en el Plan de Narziso que habíamos acordado allá por el 2006 en un paraje espectacular, unos tresmiles inéditos en nuestra larga lista de 212 y unas clavijas de Carriata que desconocíamos; ¡más no se podía pedir para un fin de semana!.

El mismo Viernes salimos para Huesca, no nos falto un solo tema que tocar en el coche durante el trayecto, cuando nos quisimos dar cuenta estábamos en Sabiñánigo en el atasco de la "Quebrantahuesos 2012" y con las vistas a los grandes del Pirineo. Bocadillo en Biescas y llegada a la Pradera de Ordesa con las últimas luces. Está prohibido la pernocta en el parking lo sabemos, realmente todo el mundo lo sabe, así que buscamos un rinconcillo donde tirarnos con los sacos y pasar una noche muy agradable con 15ºC en el termómetro.

Nos levantamos muy pronto sobre las 6:00, desayunamos junto a los sacos algo agitados ya que estaban los del Parque Nacional con "el patrol" de un lado a otro de la pradera de Ordesa pero con los matojos no nos veían. Cuando terminamos lo guardamos todo en el sitio y salimos de la espesura como si nada con la mochila al hombro para llegar al coche, coger todos los cacharros para pasar dos días y adentrarnos Valle de Ordesa adentro.

Muy pronto tras 800 metros de senda entre arbustos de boj, sale el desvío a la izquierda hacia Clavijas de Cotatuero, la senda va cogiendo altura y asciende entre un bosque mixto con hayas y coníferas.


Sobre los 1680 metros de altitud pasamos una pequeña cabaña y tenemos unas vistas de la Cascada de Cotatuero alucinante, desde este punto abandonamos un poco el Barranco de Cotatuero y por más a la izquierda del mismo vamos ganando altura mediante zetas para salir de la espesura del bosque y darnos de morros con las grandes paredes que cierran todo el circo, en dichas paredes incluso hay algunas cordadas escalando vías de un grado bastante elevado ya que están incluso extraplomadas por arriba.


Casi a la altura de la Cascada de Cotatuero, siguiendo la senda superamos una serie de fajas herbosas en donde tenemos que echar las manos y sentimos inminente la llegada a las clavijas. Tras una parada a comer algo casi nos topamos con ellas. Se trata de dos tramos de clavijas; uno vertical en forma de chimenea y otro horizontal de unos 20 metros, pero se pasan bien ya que un grueso cable de acero protege todo el tramo horizontal.


El primer tramo de chimenea está un poco mojado pero tiene buenos pies y tras 6 metros se llega a una repisa donde se inicia el tramo horizontal; los primeros metros incluso tienen pequeñas repisas para los pies, pero tras una breve subida de un par de metros verticales se llega "al tramo", tiene cable por lo que es seguro si se va con línea de vida, pero las clavijas de los pies están colgadas al vacío con lo que la tensión se puede mascar por momentos. Y tras pasar ese tramo ya se llega a terrazas fáciles donde descansar y disfrutar de las fabulosas vistas del circo y del inicio de la Cascada de Cotatuero.

Tras salir de las clavijas uno parece que cambia de lugar, grandes praderas de hierba verde y las aguas del Barranco de Rivereta forman estupendas cascadas.



Lo evidente sería continuar aguas arriba por el barranco, pero para bordear el Pico del Descargador y llegar al Plan de Narziso (lugar donde teníamos pensado pasar la noche) es más corto por el lado izquierdo del mismo, así que comenzamos a ganar altura por unos prados hacia unas zonas rocosas de la izquierda donde comienzan a aparecer las primeras flores de edelwais.


El camino toma verticalidad y se adentra en unos estrechamientos calizos, incluso tenemos que hacer alguna trepada antes de llegar a una gran llano kárstico agujereado por todos lados, hacia atrás las vistas de la parte alta del Barranco de Cotatuero no tienen precio.


Seguimos el track del gps, que nos atraviesa toda la zona karstica, entre grietas, depresiones y agujeros varios conocida como la Esmoladera, nos lleva hasta una pequeña cabaña desde donde comienzan nuevamente algunos prados y como vamos muy justos de agua estamos deseando llegar a un llano superior en el que el mapa indica alguna posibilidad de agua.
Salimos por una nueva zona kárstica bastante rota a dicho llano, está todo bastante seco, algún nevero residual pero la mayoría está cubierto por arenilla e incluso barro, sólo nos queda subir al Plan de Narziso por el Grau de los Gabachos.

Atravesamos todo el llano y llegamos al paso rocoso del Grau de los Gabachos, allí una pequeña chimenea fácil que trepamos nos deposita seguidamente en el maravilloso Plan de Narziso ( pocos lugares hay como este en el pirineo para pasar la noche), además tenemos un arroyo que atraviesa todo el prado y un sumidero por donde se filtran las aguas.


Comemos algo y vaciamos las mochilas con la mirada puesta en el Casco de Marboré que se yergue 600 metros por encima ya en la divisoria francesa y la Brecha de Rolando que se abre a su izquierda. Con vistas de dormir aquí, guardamos los sacos, esterillas y artilugios de cocina en un agujero calizo y con la mochila ligera nos dirigimos rumbo al Casco y en dirección a tomar el G.R.11 que se dirige hacia la brecha. Por unas aristas de roca salimos al GR. allí hay un gran nevero bajo la Gruta de Casteret (que visitaremos a la vuelta) y nos ponemos los crampones para atravesarlo en travesía y tras superarlo subir por un nuevo nevero bajo unos techos hacia el Collado de los Sarrios, ya a 2760 metros.


La verdad es que desde aquí el Casco parece inexpugnable, pero sabemos que dirigiéndonos hacia el Este por unas terrazas de nieve pronto llegaremos a un pequeño circo llamado Corral Ciego, desde este circo ya por nieve totalmente tenemos a la derecha la Torre y a la izquierda el Casco. Una vez en la bifurcación y siguiendo las huellas de unos franceses, vemos que por la ladera Oeste la cumbre no tiene dificultades y comenzamos a subir por unas palas de 30º de inclinación.


Pronto llegamos a un hombro, desde donde se pueden seguir bastantes hitos, estos nos llevan a la arista Sur del Casco, por donde ya sin nieve vamos subiendo con alguna que otra trepada hasta la plataforma cimera en donde vemos el hito de cumbre y algunos vivacs.


Tras 8 horas desde nuestra salida a primera hora de la mañana habíamos llegado al Casco de Marboré, eran las 15:00 horas  y con unas vistas magníficas del resto del macizo y de los valles colindantes disfrutamos unos minutos allí arriba.


Con Gavarnie a nuestros pies.


Tras el ascenso y el descanso nos dispusimos a iniciar el descenso, deshicimos el camino realizado y bajando por la pala del Casco divisé la Torre de Marboré justo en frente, además estaba bastante separado de los Picos de la Cascada los siguientes en la cuerda, por lo que me pareció una buena ocasión de ascender a este otro tresmil cercano. Juankar me esperó en los neveros de más abajo y por su Canal Oeste ascendí en pocos minutos a la cumbre. Las vistas del casco desde la Torre merecían la pena.


Descendí con rapidez por los neveros y pronto me encontre con Juankar, el cielo se había cubierto y habían crecido multitud de nubes aunque no se esperaban tormentas, juntos recorrimos la faja y pasamos por el Collado de los Sarrios rumbo al Plan de Narziso, la brecha a la derecha y a la izquierda la apertura de la Gruta de Casteret.


Decidimos hacer una visita a la gruta, la verdad que había hielo por todos los lados y a pesar de ser ya verano aún se conservaba fresca, o mejor dicho fría, dejamos la mochila en la puerta y nos introdujimos con la cámara de fotos.


La verdad que merecía la pena una visita, pasamos por varios tramos con el suelo helado, menos mal a los crampones y llegamos hasta la columna helada, de la que nos quedamos encantados.


Ya el frío se comenzaba a meter en los huesos y decidimos salir para continuar el camino de vuelta y llegar al Plan de Narziso del que nos separaba algo menos de una hora, lugar donde disfrutar el resto de tarde y zona ideal para conciliar el sueño.





El domingo clareó en el Plan de Narziso, nos levantamos con las primeras luces y tras desayunar, nos salimos de la pradera que con el rocío matinal nos había empapado todo, nos situamos en unas lajas de caliza cercanas al prado en donde estiramos todo para que por lo menos con los primeros rayos de sol algo se nos secara.

Tras una mañana tranquila rehicimos las mochilas y nos pusimos a caminar rumbo al Collado de Salarons con la intención de descender por el Circo de Carriata, pronto salimos del verde del plan y por pedreras fuimos ganando altura para llegar al amplio collado de Salarons, divisamos parte de la bajada hasta el Plan de Carriata y un poco a nuestro gusto descendimos hasta tal llano.


Desde el llano ya divisamos todo el Barranco de Carriata dirección Sur y por prados salvajes donde las marmotas y los sarrios boceaban a nuestro paso fuimos perdiendo altura por el bonito valle.


La senda transcurría bastante lineal por el valle hasta un pequeño accidente calizo, que superamos bajando por una fácil brecha y que nos supuso la llegada a las Aguas Tuertas de Carriata, zona en donde el arroyo busca la salida natural trazando numerosos meandros.


Si expectacular era el paisaje de descenso, no menos lo era echar la mirada atrás y ver de donde veníamos con los Gabietos decorando el fondo del paisaje.


Las praderas terminaron y el valle fué cogiendo verticalidad, hasta tal punto que la senda nos llevó al filo del inicio de las fajas del circo de Carriata, allí y para superar los tramos más verticales las famosas clavijas de Carriata, por las que descendimos con cuidado para llegar a unas fajas no menos expectaculares.


Ya por las fajas y siguiendo la senda que zigzagueaba bastante, fuimos descendiendo al fondo del circo, primero dejando la magnífica pared del Tozal de Mayo a la derecha y luego llegando a la zona de pinos, ¡por fin sombra!.


Sólo nos quedaba atravesar todo el pinar para salir a la carretera principal del Valle de Ordesa y subir por ella aún un kilometrillo por ardiente asfalto hasta llegar al coche.




domingo, 3 de junio de 2012

Supercuerda Larga 48Km. 5300desnivel

En el mundo montañero la Cuerda Larga es conocida como una de las travesías más clásicas de la Comunidad de Madrid, su recorrido se inicia en el Puerto de Navacerrada y termina en el Puerto de Morcuera.  Pero ¿por qué se le da este nombre?, si realmente la cuerda no termina en el Puerto de Morcuera si no que el sistema montañoso continua alineado en forma de cuerda hasta La Cabrera.

video



Fué hace un par de años cuando surgió la idea de realizar la verdadera "Cuerda Larga", y para diferenciarla de la clásica la autodenominamos "Supercuerda Larga". El año pasado ya realizamos la "Supercircular de la Pedriza", realizando tambien el verdadero rodeo circular de la Pedriza y ahora nos propusimos dar una vuelta más de rosca y hacer este itinerario para la primavera cuando las nieves se retiraran y el calor aún no "cascara mucho" en nuestra sierra.

Lo que prometía ser una salida numerosa en la que íbamos a contar con coche de apoyo y algún avituallamiento, resultó ser una salida más entre amigos del club, de los que finalmente quedamos 3; Javi, Jose Carlos y yo.

La fecha llegó y el tiempo algo inestable no nos echó para atrás quedando a las 5:00 de la mañana para salir a las 6:15 desde el Puerto de Navacerrada, en la hoja de ruta por delante 50 kilómetros, 5.300 metros de desnivel acumulado y unas 16 horas según nuestros cálculos.

En el aparcamiento del Puerto de Navacerrada estábamos solos, 8ºC en el termómetro del "Dos Castillas" y una niebla húmeda de esa que te empapa sin darte cuenta apenas, en la mochila 2 litros de agua, una decena de barritas y un buen bolsón de frutos secos, dulces y dátiles. ¡Vamos para allá !.

Nos pusimos en marcha rápido subiendo por la pista cementada hacia la Bola del Mundo, la niebla era densa y al paso por la primera cumbre nos tuvimos que poner las chaquetas debido al viento de Norte y a la fina lluvia (50´). En el descenso de la Bola del mundo la primera parada, habíamos acordado una parada de 5 minutos cada hora para comer algo y beber.


La niebla continuaba con nosotros y con rapidez fuimos descendiendo al Collado de Guarramillas, evitando las zonas de rocas mojadas y peligrosas con liquenes y musgo para comenzar de nuevo la subida al Cerro de Valdemartín junto a la valla de la estación de esquí de Valdesquí, nuevamente pegaba el viento de Norte así que en la cumbre y tras la casetilla realizamos la segunda de las breves paradas (1 h 15´).

Salimos de la caseta cambiando brevemente de dirección siguiendo el track del gps sin perder la senda de la cuerda, e iniciamos un brusco descenso al Collado de Valdemartín de escasos 10´ para emprender la subida a Cabezas de Hierro (la tercera más dura de todo el itinerario después de la inicial a la Bola y la de Cabeza de la Braña). El ascenso se hizo largo pero con fuerzas fuimos manteniendo un ritmo regular para hacer las 2 horas en la Cabeza de Hierro Menor .


Desde allí ya avistábamos la Hermana mayor y comenzamos a ver como las nubes se iban disipando y nos dejaban ver parte de la Pedriza.


Tras un breve vídeo continuamos la cuerda  por la zona rocosa y tras realizar un pequeño destrepe y cruzar el único nevero que pisamos en todo el recorrido llegamos al Collado entre cabezas desde donde ascendimos al techo de toda la cuerda ( Cabeza de Hierro Mayor 2380 metros ). Allí la tercera de las paradas y foto recordatorio en el punto más alto ( tras 3 h 10´).

La meteorología había mejorado bastante, habíamos dejado las nubes atrás y caminábamos por una de las partes más tendidas de todo el itinerario en leve descenso, la Loma de Pandasco, ahora sumábamos kilómetros rápidamente y subíamos la media total a 4,4 Km/h. incluyendo paradas.


 Así bajamos al Collado de las Zorras desde donde ya divisamos nuestro siguiente problema, Asómate de Hoyos, quizás el tramo de todo el itinerario en donde la senda se complica y aparecen bloques y piedras que entorpecen la media y la marcha. Los piornos el flor hacían que el paisaje agreste de nuestra sierra realzara su belleza y además llenara la sierra del aroma de su flor.

Seguimos por la senda que finalmente por la zona Norte y entre bloques siguiendo las marcas de pintura llegamos al fin de los bloques y la parte alta de Asómate de Hoyos, aquí la cuerda gira su dirección y toma dirección casi Sur para por la parte alta y manteniendo la altura llegar al punto más alto de Asómate de Hoyos de unos 2230 metros y desde donde se aprecia que la Pedriza esta muy cercana. ( 3h. 30´ ).

Desde allí nuevo giro hacia el Noreste para descender entre piornales en flor hacia el Collado de Pedro de los Lobos y avistar Los Bailanderos, siguiente ascenso de la jornada situada en el kilómetro 15. Nuevamente la senda cambia de vertiente en varias ocasiones y entre más piornales ascendimos a la cumbre de Los Bailanderos tras ( 4h 15´ ).

Desde Bailanderos el descenso tendido hacia la Najarra nos relaja las piernas, comenzamos a ver a los primeros grupos de gente y por unos momentos nos planteamos la idea de evitar la Najarra y tirar directos al Puerto de Morcuera. Pero no es así y algo nos tira a realizarla por completo así que iniciamos la dura subida a la Najarra, a la derecha dejamos la Arista de la Najarra por donde transcurre un nuevo itinerario de escalada que ya hemos apuntado en el cuaderno.


y proseguimos entre matorrales ganando altura y sin llegar nunca al gran llano cimero donde está el mogote de rocas de la cumbre, por fin, llegamos al llano y avistamos el vértice, tras unas fotos nos bajamos entre las rocas y a cubiertos del viento comemos algo. Llevamos ( 5h 15´ ) y ya estamos casi en el final de la "Clásica Cuerda Larga".

Pronto nos ponemos a descender hacia el Puerto de Morcuera, aquí la senda serpentea por la divisoria de aguas y desciende con verticalidad hacia el puerto, seguimos las marcas de P.R. amarillas y blancas aunque el camino es evidente y llegamos tras algunos minutos entre pinar al Puerto de Morcuera que esta repleto de ciclistas.

Vamos bien de ritmo, hemos tardado 6 horas en realizar la Cuerda Larga que son los primeros 22 kilómetros cuando habitualmente se tardan 7h. Así que bajo el cartel del Puerto comemos algo rápido nuevamente y Jose Carlos tiene algunas molestias en la rodilla tras la bajada, veremos como evoluciona mientras marchamos entre los pinos hacia el Puerto de Canencia, siguiente tramo de 10 kilómetros.

Tras algunos minutos por el  pinar, llegamos a la valla que separa los términos y que va por todo lo alto de la cuerda, va a ser nuestro guía ya casi hasta la Cabrera y aun ásí por una zona en la que los caminos escasean seguimos la valla hasta salir del pinar. Ahora nos queda por delante una travesía bastante llana, quizás la mas relajada de toda la marcha, continuamos por algunas sendas de ganado y nos vamos aproximando al Cerro de la Genciana.



Jose Carlos marcha bien mientras no haya pendientes acusadas de descenso, por lo que continuamos con las vistas puestas en nuestro próximo objetivo " La Genciana" por todo un páramo en altura. La cuerda vemos que hace un giro a derechas por el Arroyo del Labrador, así que para no pegar todo el bordeo hacia el Norte, saltamos la alambrada y por su lado Sur vamos ganando terreno hasta llegar a una zona de pinar antes del Cerro de la Genciana.


Vamos un poco justos de agua, así que aprovechamos la zona de umbría entre pinos para refrescarnos un poco y tras una leve subida volvemos a la cuerda por donde transcurre un gran cortafuegos, que nos va a permitir más facilmente llegar a las zonas altas.  Pasamos junto al Cerro de la Genciana y nos dirigimos a la cercana Perdiguera, cumbre que tiene unas antenas. Hay que desviarse unos 100 metros para la misma cumbre, pero tras pasar una valla del ganado que abrimos y luego cerramos continuamos por el Cortafuegos. Perdiguera 7 h 25´ y 24,5 Kms.


Ahora viene un descenso acusado hacia el Puerto de Canencia (quizás el segundo más largo después del de Mondalindo), seguimos por el cortafuegos y tratamos de dar pasos cortos para no forzar en exceso los ligamentos de las rodillas aunque igualmente Jose Carlos lo pasa mal en el descenso.

Tras algún kilómetro más por el cortafuegos, éste se termina y tomamos una senda que baja al Puerto de Canencia por una zona con bastante más humedad que el resto del itinerario, algunas orquideas, algún prado mas de hierba y pronto comenzamos a escuchar las primeras voces del jolgorio del puerto.
Llegamos al puerto y este se encuentra cortado, por lo visto hay una actividad de un club de motos, que tienen una buena montada, incluso unas pantallas gigantes para ver las motos en directo con grandes altavoces., ¡ pobre del que busque tranquilidad en la montaña por aquí !.

Jose Carlos llega cascado de la rodilla, una pastilla y un poco de reflex mientras descansamos en las mesas del puerto y comemos algo más contundente. Tambien bebemos bastante con la fuente a mano y aprovecharnos para abastecernos de los dos litros del camel para el resto del camino, nos quedan unos 20 kilómetros aún en algo más de 6 horas por delante.
Entre los pinos nos adentramos en dirección Este, saltamos un par de vallas de piedra y llegamos a un gran claro de bosque y con prado en el que pasta numeroso ganado, se trata de Collado Cerrado y en frente la boscosa cumbre de Cabeza de Braña, nuestro último problema gordo que ascender del día.


Mientras nos acercamos a la base de la Cabeza de Braña intentamos visualizar algún itinerario posible para ascender, vemos algo parecido a un cortafuegos por la izquierda, pero preferimos seguir el track que nos descargamos aún a sabiendas de que posiblemente nos metiera en el pinar sin senda.


Así fue y tras cruzar una valla de piedra nos metimos en el pinar sin senda, menos mal que estaba bastante clareado de maleza y pudimos subir entre los pinos ganando altura aproximadamente para montarnos en el lomo Sur de Cabeza de Braña, allí encontramos un cortafuegos que nos llevó hasta las cercanías de Cabeza de Braña tras 9h 40´. Desde allí nuevamente seguimos la valla de aguas y fuimos descendiendo entre matorrales hacia Collado Abierto, mientras veíamos que Jose Carlos se iba quedando sufriendo con su rodilla, así que tras llegar al Collado abierto decidimos esperarle y valorar un posible abandono de ruta rumbo Sur hacia el pueblo de Bustarviejo.


Realmente le costó llegar al collado, y nos comunicó que estaba jodido, así que la opción de abandonar el recorrido tomó fuerza, visualizamos en los gps una senda hasta el pueblo de Bustarviejo situado a un par de kilómetros al Sur y nos disponíamos a descender, pero Jose Carlos nos animó a que nosotros dos continuáramos, en un primer momento no le quisimos dejar sólo en el descenso, pero abiertamente nos comentó que se encontraría peor aún si tuviéramos que abortar por él la ilusión de realizar la travesía completa.

Así que nos separamos de él, manteniendo en todo momento el teléfono encendido y asegurados que el track del gps le iba a llevar a Bustarviejo sin problemas (nos veríamos más tarde para recogerte).
Ahora Javi y yo atravesamos todo el Collado Abierto y emprendimos la subida al Mondalindo, una subida de casi 300 metros de desnivel de esas que hacen "pupita" a estas alturas con 37 kilómetros en las piernas. Durante la subida me acordé de Fernando, corredor de montaña que había fallecido en 2006 en acto de servicio y que entrenaba por estas montañas, el Mondalindo siempre quedará unido a su nombre, y un amigo en común siempre me lo recordaba, 11 horas.



En el Mondalindo comimos algo y bebimos, nos quedaba un duro descenso hacia La Cabrera, además antes de descender teníamos una travesía incómoda de unos 3 kilómetros hasta Regajo punto donde el camino ya desciende bruscamente y desde donde por fin ya divisamos la Sierra de la Cabrera por allí abajo sobre los pinos.



La verdad que el camino más brusco no podía ser, en las cercanías del Regajo salimos a un cortafuegos que nos llevó a unas nuevas antenas y desde allí en un giro de 90º una sendilla se perdía entre los pinares con un desnivel negativo de bastante inclinación. Pronto nos dimos cuenta que Jose Carlos había hecho muy bien en dejar la travesía en Collado abierto ya que la pendiente era brutal además de 500 metros de descenso. Menos mal que estábamos en la umbría del pinar, ya que el calor apretaba en estas zonas más bajas y la senda serpenteaba pinar abajo hasta ir a dar a una pista de amplias zetas que buscábamos ansiósamente, además entre un claro del pinar pudimos divisar el pueblo de Valdemanco.


Cuando caminábamos por la pista abajo en busca del Puerto del Medio Celemín llegó uno de esos momentos especiales de montaña, yo amante de la naturaleza en general me encontré con una Graelsia Isabellae, mariposa nocturna que habita por los pinares de Guadarrama y que se trata de un endemismo español, del que quedan tan sólo 6 zonas en españa en donde habita.


Después de la alegría por ver por primera vez esta especie continuamos por la pista hacia el Puerto del Medio Celemín, se trata de un puerto ya que hay paso de vehículos pero numerosas pistas y sendas la trazan hacia todas direcciónes, quizás haya sido un lugar para la explotación de granito hace algunos años, ya que las numerosas pistas lo atestiguan, además hay varias sendas balizadas y es el punto donde el gps nos echa una mano de las buenas para poder seguir hacia el granito de la Cabrera.
Puerto del Medio Celemín 12h 30´ y 41,5 kilómetros.

En este tramo tratamos de coger el P.R. que bordea por la ladera Norte toda la sierra de la Cabrera, ya que realizar este tramo por la cuerda es inviable debido a los bloques y agujas que la componen. Una vez hemos cogido la senda, esta sube y baja no en largos tramos, pero si de manera contínua, rompiendo así un poco el ritmo pero recompensada por su bonita estructura granítica y diferente al resto de itinerario.


 La verdad que íbamos como un tiro, cuando pasan las 10 horas el cuerpo coge la inercia de la marcha y ya los kilómetros pasan por la cabeza en lugar de por las piernas, además habíamos ingerido un montón de comida y bebida progresivamente durante todo el recorrido. Así pudimos bordear el Pico de la Miel, al que tambien estuvimos a punto de subir y salir a las urbanizaciones cercanas a la carretera de Burgos, por donde ya por asfalto fuimos caminando saboreando un atardecer bajo el Pico de la Miel y deseando llegar a la Repsol de la Cabrera esta vez con el depósito vacío pero no de gasolina.


Tras 14h 10´ de pateo a una media de 4,2 kilómetros a la hora incluyendo paradas y 47,6 kilómetros llegamos al final, allí quedamos con Natalia ( mi novia ) que participa siempre cuando puede activamente en todos "mis fregaos" y nos fuimos a Bustarviejo a recoger a Jose Carlos que descansaba en la plaza de pueblo y todos juntos a Navacerrada donde teníamos el otro coche.

Como dijo Javi: -prueba superada-

y ya estamos pensando la próxima "super" para el año que viene.

como se puede ver llenamos los tanques en la Repsol

el track se puede descargar en wikiloc:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3014936