jueves, 11 de mayo de 2017

Encuentros con Ueli Steck.

Nos habíamos dirigido a Alicante con el fin de escalar en el Puig Campana, cuando sentados para comer en un restaurante de Alfás del Pí, llamado Everest  de comida tibetana (y comienzan las casualidades) leímos la noticia:

Ueli Steck, "la máquina suiza", había muerto en las laderas del Nupse.

La noticia nos dejó helados, hubo un silencio en la mesa durante unos segundos, tragamos saliva, nunca te esperas que esto ocurra, estos alpinistas son inmortales y auténticas bestias de la naturaleza.

Lo primero que se te pasa por la cabeza tras un suceso así es que si quizás estamos exponiendo demasiado sin darnos cuenta cuando realizamos actividades que aparentemente están bajo nuestro control, pero en estos momentos esos pensamientos los intentas alejar cuanto más lejos mejor con la vista puesta en que mañana te toca ponerte el arnés y escalar mas de 10 horas.

EPISODIO 1, EL RECUERDO.
Para mi Ueli Steck había sido un referente, no en cuanto a las inalcanzables actividades que realizaba pero si en la manera de ver la montaña, era un tío diferente, muy entrenado, centrado en el objetivo y obsesionado con la ligereza, el estilo alpino y la ética en la montaña. Todos ellos pilares que me apasionan.

Mi "relación" con él comenzó allá por el 2008, en una revista desnivel leí que un gran alpinista suizo llamado Ueli Steck había batido todos los records de velocidad de las grandes paredes de los Alpes, por entonces Ueli contaba con poco más de 30 años y ya se presentaba al mundo del alpinismo como una persona innovadora en cuanto a la manera de ascender montañas.



EPISODIO 2, ZERMATT Y EL MATTERHORN. 2010
Mi actividad montañera comenzaba a ser numerosa, aunque nunca comparable a la suya y tras un par de años frenéticos de escaladas y sendas expediciones triunfantes al Elbrus y a la Cordillera Blanca peruana, organizábamos un viaje a los alpes suizos, país natal de Ueli, y más concretamente a una de "sus montañas" el Mattherhorn.
El año fue largo y el mes de Septiembre por fin llegó, montamos campamento en Tash y hacíamos incursiones de ida y vuelta hacia el acogedor pueblo de Zermatt con el fin de aclimatar e ir sumando montes satélites del valle.
Recuerdo como si fuera ayer, que repartido por los preciosos escaparates de las tiendas suizas y en un formato de word, un folio indicaba que unos días después en el hemeindehaus de Zermatt (ayuntamiento) se proyectaba una película con Ueli como protagonista, se titulaba SPEED. Entré a una librería y pregunté sobre la proyección, me indicaron que el precio era de 10 francos suizos y que iba a estar de manera presencial Ueli Steck, así que no dudamos en asistir, pero para ello quedaba una semana aún. Una semana cargada de hechos importantes para nosotros.

La semana transcurrió y el ascenso en solitario al Matterhorn me dejó grabada una vivencia tatuada a fuego y que me llevaré a la tumba. Después vino mal tiempo y las montañas se poblaron de nieve, hecho que nos obligó a descansar un par de días que aprovechamos para alquilar unas bicis por la mañana con la idea de ver por la tarde la proyección de Ueli.

La mañana transcurrió y mientras pensábamos comer un falafel en el único establecimiento de Zermatt que uno se puede alimentar por menos de 10 euros, ante nuestros ojos apareció él.
Llevaba unos vaqueros, unas zapatillas scarpa naranjas y una camiseta negra de mountain equipment, caminaba a toda prisa con sus extraños andares hacia la biblioteca, el lugar donde se celebraba el evento, pero salí tras él para batir mi propio record de ascenso y llegar a saludarle.

Ueli se giró y vi sus ojos azules brillantes, amablemente nos dio la mano, nos preguntó de donde éramos y a que habíamos venido a Suiza, cosa que le explicamos en un escueto inglés, no dudó en hacerse una foto con nosotros y le despedimos hasta luego ya que íbamos a asistir al evento posterior. 


Llegó la hora y accedimos al lugar, el ayuntamiento recuerdo que tenía unas escaleras de entrada a la pequeña puerta principal de madera, un edificio de color blanco con las contraventanas rojas como cualquier otro de Zermatt y nada pintoresco.
La gente iba vestida con atuendos más formales que los nuestros y como tampoco íbamos a entender mucho del audiovisual en suizo nos pusimos en las filas de la parte de atrás, eso sí junto a Simon Anthamatten, otro guía de montaña premiado con piolet de oro un par de años antes y que había llegado el primero a la cumbre del Matthernhorn guiando el mismo día de mi cima.

Tras una breve introducción de la que no entendimos nada nos puso su audiovisual de SPEED, subiendo la Ruta Smith a la Norte del Cervino en menos de dos horas. No se si alucinamos más viéndole realizar movimientos técnicos en los diversos resaltes de la pared o salir al filo de la arista cimera y sprintar sobre ella para parar el cronómetro en la cumbre.
En definitiva un hombre de otro planeta criado a las faldas de grandes montañas.

El resto del evento fueron preguntas y respuestas de no sabemos que, pero tras terminar llegó nuestro momento, había cogido el casco y lo llevaba en la mochila, le pedí que me lo firmara y sonriente accedió con un guiño especial ya que sabía que éramos los pesados de la puerta y posiblemente los únicos que no habíamos entendido nada del vídeo.


Tras las cumbres había sido un bonito colofón del viaje a Suiza.

EPISODIO 3, VACACIONES EN SUIZA, 2012
Curiosamente, tras conocer Suiza dos veranos antes, me prometí volver con mi pareja, esta vez algo más tranquilo y pausado. Para tal fin cogí un par de vuelos a Basilea y unos días en el trabajo con el fin de conocer algunos rincones más entre los que no podía faltar la Norte del Eiger, la tremenda tragedia de Rabadá y Navarro me llamaba tanto la atención como el documental grabado por "al filo de lo imposible" y recreado en esa misma pared. Yo tenía que subir a Kleine Scheidegg, auténtico mirador de la pared y lugar desde donde los curiosos, periodistas y demás personas observaban día a día la progresión de la cordada aragonesa.


Como todos sabemos la cordada falleció allí mismo en el Nevero de la Araña colgado uno del otro, ante la atenta mirada de todo el mundo del alpinismo.

Cuando me dispuse a buscar alojamiento en un lugar un tanto céntrico, encontré el acogedor pueblo de Interlaken, bueno mejor dicho una aldea anexa llamada Ringgenberg, curiosamente lugar de residencia de Ueli Steck en la actualidad. Allí alquilamos una habitación en el interior de una casa construída de madera oscura y balcones florecientes de geranios.
Sin saberlo estábamos en el pueblo de Ueli y con la idea de admirar "su norte" por excelencia donde había abierto vías y realizado records de velocidad.

Durante esas minivacaciones un suceso marcaría mi vida, allí en la base del Eiger, en Grindelwall, el pueblo del que parten todos los caminos y trenes hacia las montañas un evento se sucedía en la céntrica plaza del pueblo.
No era otro que una competición de escalada en bloque de niños, aquello me encandiló y me propuse crear mi propia escuela en mi localidad de Madrid, proyecto de escuela que aún perdura y crece día a día.


Toda mi vida montañera se desarrollaba por un itinerario en el que en los collados me encontraba con la sombra de "la maquina suiza", y todas ellas de una manera caprichosa.

EPISODIO 4, PUDO ACABAR EN TRAGEDIA. 2013
Un año después y ya embarcado en una frenética carrera por subir ochomiles en casi 24 horas y con la idea fija de enlazar las cumbres del Everest y Lhose estaba aclimatando en la ruta normal del Everest y tuvieron un grave percance con la comunidad sherpa que apunto les estuvo de costar la vida a él y a Simone Moro.

Acudí a una feria de la montaña en el Ifema donde sin saberlo reprodujeron el documental que grabaron del altercado y allí descubrí atónito en formato visual lo ocurrido;

Estando aclimatando entre los Campos 2 y 3 del Everest, hubo un pequeño roce por la dirección del ascenso de ambas cordadas y Ueli insultó gravemente a la comunidad sherpa estando la emisora abierta. Esto hizo que se propagara tal insulto y le esperaron en el Campo 2 a la vuelta.
Ueli se escondió en la tienda comedor, pero le empezaron a lapidar con grandes piedras que atravesaron la tela y apunto estuvieron de matarlo, incluso le provocaron una brecha.

Me chocó bastante que en el propio audiovisual dijera; -"es la vez que más miedo he pasado en la montaña"-

Esto le hizo tambalear su forma de pensar, juró que no volvería a las montañas de Nepal pero pronto la comunidad sherpa acusó a las personas concretas que reaccionaron de forma violenta y las castigó, evidentemente estaban jugando con su mala publicidad, y por extensión con el pan de todo un valle.

EPISODIO 5, HIMALAYA, NUPSE. 2013
Estábamos haciendo las maletas para partir a Nepal cuando llegaron noticias de allí. Ueli se había posicionado en el top del alpinismo mundial, a parte de sus "carreras" en las nortes de los alpes, había subido el Annapurna en solitario en poco más de 24 horas. Algo inaudito que posteriormente le llevó a ser galardonado con el piolet de oro por segunda vez en su carrera.

Si increíble había sido su ascensión, más increíbles fueron sus palabras tras bajar:
-“Pienso que finalmente he encontrado mi límite, si escalo algo más duro que esto creo que me mataré”-. 

5 días después de su hazaña nos montábamos en el avión un grupo numeroso del club rumbo a Nepal en donde nos contentábamos con ascender un 6.000 clásico y conocer la gran cordillera.
Realizamos el típico trekk del Everest y posteriormente nos dividíamos en dos, unos al Kala Pattar otros al Imja Tse.
Durante los primeros días el grupo transcurría mas o menos homogéneo y llegamos a Tengboche el 4º día. Allí se encontraba unos de los monasterios budistas más espectaculares del planeta, donde muy temprano los monjes realizaban un rezo que no nos podíamos perder. Dicho rezo era a las 5 de la madrugada, aún en la oscura noche y la mayoría lo declinó para poder descansar para enfrentarse a las siguientes jornadas de aclimatación.
Casualmente Carlos, Juankar y yo decidimos madrugar para asistir al rezo, entro otras 7 u 8 personas, cosa que nos llenó de energía para el resto del viaje.

En este monasterio incineraron a Ueli Steck días después de su muerte.



Monasterio de Tengboche


Los días sucedieron en el trekking y tras dejar atrás el Ama Dablam, apareció frente a nosotros la gran pared Sur del Lhose y Nupse. Ambas forman un paredón de 3000 metros sobre el Valle del Chhukhung, 2000 de ellos totalmente verticales.

Tuvimos suerte y todo sucedió sobre lo establecido en el Island Peak, pero a la vuelta aun me veía con fuerzas de poder subir algún pico secundario utilizado normalmente para aclimatar, se lo propuse a los compañeros pero ninguno aceptó así que decidí tirar yo solo a superar los casi 1000 metros de desnivel del Chhukhung Ri desde el poblado homónimo. Me llevó unas tres horas llegar al pico, situado frente a la Sur del Nupse, me encontraba allí solo en el hito de cumbre junto a numerosas banderitas de oración y admiraba aquella pared, intentaba adivinar cual de sus numerosas puntas era la más alta pero la perspectiva no me lo facilitaba. Poco más a la derecha el Lhose, hacia el Este el Makalu y hacia el Oeste el Cho Oyu.

Allí arriba respiré y disfruté.

En la Sur del Lhose murió Jerzy Kukuzcka en la Norte del Nupse lo haría Ueli hace pocos días.

Sur del Nupse
EPISODIO 6, CIERRE
No soy partidario especialmente de funerales, premios póstumos, lutos, memorias o velatorios y más si se ven desde el punto de vista de la pena, tristeza y lloro. Mas bien soy de lo contrario, no hay mayor honor para una persona que dejar huella en los que se quedan y en ese apartado Ueli lo ha hecho, lo ha vuelto a hacer; sus vídeos escalando nortes con técnica depurada, sus carreras con esa manera tan arqueada de correr, su sonrisa de ojos azules y sus hazañas tan normalizadas para él, pasarán a la historia y serán recordadas para siempre. Y es que ahora con el 2.0 tu vida está en un disco duro que lleva tu rúbrica.

Su rúbrica permaneció en la parte alta de mi casco hasta que desapareció debido a la radiación solar producida por la blanca nieve, ese mismo manto que también transportó a la persona que la dibujó centenar de metros Nupse abajo.


De Simone Moro.
-"He perdido a muchos, muchísimos amigos en las montañas: en los Himalayas, los Andes y los Alpes. No es un precio a pagar o un tributo, ni un sacrificio para aquellos que amamos este mundo vertical. Es simplemente lo que ocurre a aquellos que eligen vivir en lugar de simplemente sobrevivir, a aquellos se rodean de gente que está intensamente viva, que dedica cada segundo de su vida amando la acción y teniendo sentimientos que florecen con cada uno de los instantes de esta completud.
No hay muerte noble o muerte miserable, sino que hay una vida vivida como un líder o bajo las órdenes de otros o influida por el miedo"-. 


Adiós Ueli, ¡nos vemos por ahí tarde o temprano!






lunes, 1 de mayo de 2017

"Els Entorns", alpinismo mediterráneo al Puig Campana (6a+, 800 mts).

Los quehaceres y proyectos del año nos estaban ocupando demasiadas horas para "otras cosas", necesitábamos una dosis de adrenalina de esa que tanto nos gusta con formato aventura.
Las ideas fueron surgiendo en el seno de una primavera seca sin demasiadas precipitaciones que nos obligaba a visualizar objetivos en roca.
En los Picos de Europa pusimos el primer foco, la Sur de Horcados Rojos y sus agujas satelitales, pero como siempre en estos casos el Océano Atlántico nos mostró que tiene muchas cosas que decir y desde principios de semana nos tiño con un leve "azucar glace" las cumbres aneladas.

Ante tal situación cambiamos de tercio y objetivamos el Pirineo, allí las nevadas nos nos importaban ya que parte de la actividad se iba a desarrollar en nieve, pero de igual manera pronto esa misma B de borrasca iba a permanecer allí varios días sobre todo en la primera mitad del Puente de Mayo así que lo desestimamos.
Sierra Nevada que en otras ocasiones nos había servido de "flotador salvavidas" esta vez estaba escasa y casi nula de nieve así que tampoco nos motivaba hasta tal punto.

Esperamos hasta el Jueves de reflexión, y decidimos salir la segunda mitad del puente hacia donde fuere, hasta que algo nos llamó la atención de sobremanera para nuestros organismos carentes de droga. "Els Entorns" la llaman.

Alicante se libraba de todo mal meteorológico, que por allí no hacía acto de presencia y Gayu no había escalado en el Puig Campana, así que estaba el medio plan hecho, el otro medio plan apareció cuando en la pantalla de nuestro pc apareció esta vía "Els Entorns".
Me informé y durante el par de horas siguientes no hizo más que encandilarme. Todas las pesquisas se dirigían hacia............:
-Una vía larga, larguísima, de las más largas de España, 800 metros.
-21 largos serpenteantes y perdedores.
-Grado asequible a la vez que mantenido.
-10 horas de escalada y unas 15 de actividad, con la luz solar limitada.
-Y vivac a falta de pocos largos que es usado por bastante gente que no logra salir por arriba.

La coctelera estaba con todos los ingredientes necesarios sólo nos faltaba agitarla y probar.

El sábado del Puente de Mayo comprobamos como las previsiones en el resto de macizos se cumplieron mientras hacíamos las mochilas con demasiadas camisetas de manga corta y sacábamos las últimas informaciones detalladas de la vía en cuestión. Aunque algo nos preocupaba, algo que ya me había tirado a mi de aquella pared y en similares condiciones de mal tiempo peninsular. El viento; de 20 a 30 Km/h de Sur.

El domingo llegó, pronto como solemos salimos de Parla y rumbo al Este nos plantamos por la zona mediterránea sobre la hora de comer "los guiris". Más concretamente llegamos a Alfas del Pi, con el objetivo de dar un paseo por el Parque Natural de Serra Gelada tras la comida. Comida que no fue del todo agradable ya que nos enteramos de la noticia de la muerte de Ueli Steck, curiosamente en un restaurante nepalí.

Tras la comida paseito por "la serra" bastante agradable donde disfrutamos por igual tanto de la naturaleza como de rememorar nuestras historias del verano pasado en los alpes. Y al finalizarlo subimos hacia Finestrat en busca de un buen lugar parar admirar el Puig Campana y para pasar la noche.
Como en otras ocasiones nos dirigimos a la zona de la Font Blanca, aparcamientos y apartaderos aptos para pasar la noche, pero no nos gustaron demasiado y cogimos el palco de honor con vistas de lleno al Puig y a su cara Sur.


Sacamos la mesa, la cena y el vino, y mientras el día iba perdiendo su luz nosotros terminábamos la jornada previa a la escalada hablando sobre lo que nos podía deparar la jornada próxima, con el mayor temor a si seríamos capaces de llegar con algo de luz a la línea de rápel para descender, para ello trazamos unos horarios en el propio croquis:
-4:30 arriba
-5:30 caminando
-7:00 pie de vía
-7:30 inicio escalada.
-18:00 salida de la vía (30 minutos por largo).
-19:30 zona de rápeles
-21.30 coche.
Si éramos fieles a esos tiempo estábamos salvados, sino, tan sólo llevábamos una hora de margen y la cosa se complicaba.

Lunes 1, día del trabajador;
La noche no ha sido buena, nos hemos despertado en muchas ocasiones y es que el viento amenaza con tirar la furgoneta, a pesar de ser mecidos constantemente por él, no nos dormimos cual bebes. El viento quizás no moleste demasiado pero sí nuestra cabeza que no para de darle vueltas a sí salimos o no en un rato en busca de la Pared Oeste del Puig Campana.

Tenemos el despertador puesto en una hora, a las 4:30 pero estamos charlando como si fueran las 12 de la mañana, ¡vaya movida!, ésto ya me paso a mi con Juanjo.

Curiosamente el despertador suena, hemos dormido esta hora la que mejor, el viento no cesa y continua meciéndonos el habitáculo, mientras nos vestimos. Ponemos la cafetera al fuego y ultimamos todo el material que subiremos que sera poca cosa, aparte del de escalada, ascenderemos con un forro y un cortaviento, además de 1,5 litros de agua, 4 barritas energéticas, una bolsita de frutos secos y el gps, importante para la aproximación y sobretodo para el posible descenso a oscuras.

Desayunamos y aún de noche a las 5:50 salimos de la furgui con los frontales y el gps en la mano, el viento continua soplando en rachas y parece que el desenlace lo intuimos observando que el viento sopla del Oeste, justo la dirección de nuestra pared, así que no sabemos que hará el viento allí, si subirá, soplará de lleno, pasará por los lados, lo desconocemos y ante la duda, avanti!!!

Tomamos la ancha pista que sube hacia la montaña y a escasos 25 metros tenemos la primera bifurcación, dudamos pero aunque la pista principal sube a la pedrera de la Sur, lugar por donde descenderemos, nosotros tenemos que tomar una senda que sale a la izquierda de ésta, una estrecha senda que se adentra entre los pinos paralela a la carretera y que pasa tras una edificación donde un perro nos da los buenos días ya con las primeras luces del alba.
El camino se empina y vamos entrando en calor, mientras entre claros observamos la silueta del Puig Campana, hasta que Gayu me dice: Pele, mi magnesiera!!!. Atónito, me quedo a la vez que se da la vuelta rumbo al coche.
Asciendo muy lentamente esperando a mi compañero, el pinar va clareando y llego a un hito del camino, allí espero unos minutos y veo a una cordada de tres subiendo hacia los espolones de la Sur-Suroeste, el Aristóteles creo que se llama.


Que suba más gente es buena señal, si son lugareños conocen los vientos y................., la cabeza comienza a pensar y lo mejor es continuar, así hago lentamente pero tras unos minutos me extraña que no venga mi compañero, me paro, e incluso camino hacia atrás, ¿habrá pasado algo?, hasta que Gayu asoma entre los matorrales a buen ritmo.

Al fin continuamos manteniendo altura, intentamos adivinar por donde va nuestra vía, pero la perspectiva es rara, el Espolón Aristóteles está cada vez más claro pero nuestro árbol significativo?, nuestra cavidad?, intentamos pensar que es uno u otro en aquella gran pared pero no adivinamos muy bien donde narices están las características del croquis que llevamos, sólo nos queda caminar y caminar por la senda.


Dudamos por momentos hasta que se trate del sendero bueno, pero no podemos tener pérdida, el GPS siempre dice la verdad, un poco más adelante llegaremos a la bifurcación y desde allí no hay pérdida alguna, hasta que.........ya va apareciendo el pino que marca el inicio, la cueva, e incluso intuimos por donde puede ir la vía, un gran laberinto de barrancos interiores, aristas, chimeneas y demás formaciones geológicas de la caliza.

El gps nos marca que estamos en el desvío, allí un pequeño hito también nos indica que hay que tomar rumbo Este, estamos ante la cara Oeste y un solitario pino también nos vale como señal indicativa.
Cambiamos dirección y comenzamos a ganar altura con rapidez, pequeños arbustos espinosos nos acompañan y ya no tenemos pérdida alguna mientras observamos que incluso el viento ha amainado un poco sorprendentemente, parece que la mañana se va enderezando.


Observamos la aproximación y el lugar por el que acceder al inicio de la vía, intentando imaginar una línea por allí, primero a derechas por terreno empinado con el objetivo de montarnos en una terraza de piedra y arbustos, luego cuando estamos arriba, hacia la izquierda en busca "del pino", comenzamos a encontrar hitos, e incluso una magnesiera perdida, y nos sorprende el camino tan señalizado con hitos que hay hasta allí. A las 7:40 de la mañana llegamos al pie de vía, donde varios cordinos en un árbol nos lo indican. La terraza no es muy grande como para estar bailando pero nos da la suficiente tranquilidad como para estirar las cuerdas y ponernos los gatos cómodamente sin miramientos, a pesar de que el viento a veces golpea sobre las paredes de roca y agita las ramas del árbol.

Como siempre lo echamos a suertes y en este caso me toca empezar, haré los largos impares de toda la vía, así que me preparo para tomar el primer contacto a esta roca caliza, tan adherente como inestable, con media hora de retraso sobre la prevista.

Largo 1 (IVº, 40 metros): El inicio del largo lo marca una chapa visible desde abajo, se trata de un espolón un tanto irregular, más arriba hay una segunda chapa y cuando gano algunos metros asciendo más bien por la izquierda para llegar a una terraza de roca suelta con vegetación.


 El final del largo me lo marcan las dos chapas que hay en la pared de enfrente muy bien colocadas para darse el siguiente largo.

Largo 2 (VIº+, 30 metros): Gayu inicia el largo por una travesía a derechas con caída por una terraza que se hace bien, un cordino en un bloque le quita el miedo y continúa hasta un muro a la izquierda,


no está muy claro por donde subir, pero todos los lados llegan a Roma,


 y el objetivo es montarte en la base de una amplia canal teniendo cuidado ya que hay mucha piedra suelta y la cuerda puede tirarte de todo. La reunión también está equipada con un clavo y dos chapas rojas con cadena y mosqueton de autocierre, (debe ser que hay gente que se lo piensa mejor y se baja desde aquí).

Largo 3 (IVº+, 30 metros): La continuación no tiene pérdida, asciendo por una ancha canal, más bien torrentera, esta lavada por el agua y tiene piedras sueltas por todos lados, los agarres son un tanto parcos debidos a la erosión pero está escalonada y se va dejando hacer.


 Cuando termino de escalar la zona escalonada salgo a derechas por una especie de diedro con vegetación, ya puedo ver la amplia terraza de árboles por donde tendremos que continuar pero primero tengo que montar la  R3 y justo tras salir y en un pequeño saliente veo varios cordinos formando un puente de roca, perfecto!!

Largo 3 bis (IIº, 20 metros): Según la reseña hay que caminar horizontalmente hacia la derecha y eso hacemos, tira Gayu de primero en ensamble y va metiendo algo en algún árbol hasta que me canta el final de cuerda y me recupera hasta su posición ambos nos dirigimos al final de la terraza bajo un pequeño árbol y por encima vemos una zona rocosa con más pendiente y con árboles salteados, árboles donde pone la reseña que se monta la siguiente reunión y sigue la vía.

(-"A partir de aquí algo debimos de hacer mal, ya que nos inventamos 6 largos en medio de una pared de 800 metros, nuestras reseñas sólo volvieron a tomar sentido en el largo 9º, así que aquí va nuestra historia"-)

Largo 4 (Vº+, 40 metros): Gayu sale por una zona entre árboles, se trata de una especie de diedro,


más a la derecha va un gran espolón que alberga un par de techos rojizos arriba, debe ser por aquí ya que hay varios árboles salpicados donde montar algo.


Comienza a ganar metros y sale de la zona con árboles para llegar a un diedro un tanto irregular que al poco se estrecha y se convierte en una fisura vertical, no hay pies claros y va empotrando los pies poco a poco hasta llegar a un bloque empotrado en forma de clave donde decide montar la reunión ante la escasez de árboles en esta parte del itinerario.
Mientras subo nos fijamos en los árboles que hay, pero nos quedan más a la izquierda a unos 5 metros aunque no vemos cordinos en ellos y esta zona parece transitada. Comenzamos a extrañarnos pero el tiempo es el tiempo y hay que continuar subiendo si queremos escalar de una manera dinámica ya que llevamos 30 minutos de retraso.

Largo 5 (IVº, 25 metros): Por encima parece fácil, así que vamos a continuar en la vertical.
Salgo desde la incómoda reunión hacia una canal con algo de vegetación, son terrazas y se sube bien, demasiado bien.


Llego a un par de cordinos viejos y por encima la canal se ensancha y termina en un techo rojizo, a la derecha imposible debido al enorme espolón y por la izquierda parece haber salida aunque tiene un resalte de un metro para montarte en una placa gris. Nos obsesionamos buscando los techos que nos describen en la reseña pero no acertamos a verlos, intuimos que van más a la izquierda pero he llegado hasta un lugar con cordinos y prefiero montar reunión y decidir entre los dos por donde continuar.

Largo 6 (6a+, 40 metros): Ambos analizamos la situación y no nos parece nada a lo que llevamos reseñado, parece que queremos interpretar que unas fisuras pueden ser las que tenemos delante pero pronto nos damos cuenta que no lo son.
Gayu asciende en la vertical por la amplia canal, que se agranda tanto que la surcan fisuras acanaladas interiores, se asciende bien, y protege mejor pero el techo situado a 20 metros por encima habrá que buscarle la debilidad.


Llega a pocos metros del techo y no encuentra donde proteger, la cosa además no está muy sobada del paso de escaladores y asciende un metro más en busca de un salvavidas que encuentra en una fisura para colocar un micro. Puede respirar y la única salida es a derechas, los pasos son raros y no hay pies buenos, ni regulares, así que por la derecha y con el seguro muy por debajo consigue salir a unas terrazas cómodas donde montar reunión. Tras subir doy fe del compromiso de los últimos pasos de la canal, no pensamos en los errores y sí en continuar, ya que tan sólo llevamos 6 largos y parece que nos hemos embarcado ya claramente.

Largo 7 (IVº, 30 metros): Miro hacia arriba y veo un paredón de roca cuarteada con vegetación saliendo por las fisuras, también he observado un cordino blanco hacia izquierdas arriba y desde allí no podría explicar por donde, así que salgo hacia el cordino y allí veré.


Tras 15 metros en diagonal a izquierdas llego al cordino, lo chapo y observo, hacia arriba no me suena nada y creo que nuestras opciones de encontrarnos pasan por llegar a la vía original que intuyo que transita a izquierdas, así que continúo en diagonal ascendente por un sistema de terrazas y fisuras hasta salir a un hombro que corona un espolón, en el hombro hay una plataforma y veo un clavo y un poco más arriba un párabolt, yujjjuuuu!!!! nos encontramos.!!
Monto reunión con el clavo y seguros flotantes y recupero a Gayu, aunque mientras le aseguro voy revisando la reseña y sigue sin parecerse en nada dicha descripción. Además con los embarques llevamos una hora de retraso que nos haría llegar arriba justo con el margen de tiempo que llevamos y sin poder cometer más errores, por encima nos quedan dos tercios de vía y de aventura.


Largo 8 (Vº/Vº+, 30 metros): Tenemos un diedro bastante marcado por encima, puede ser el largo inicial de placa que describe en uno de los largos, pero en cuanto Gayu se mete, evidencia que se asciende mejor usando la pared de la derecha en X, dejándose de adherencia, por lo tanto no es y no tenemos nada reseñado de éste.


Desde una repisa observa que el largo es vertical y que tiene bastante vegetación, tras un primer árbol asciende en offwidt por la derecha, la grieta es ancha y el largo físico, algunos pies, algunas manos pero hay que tirar de oposición a menudo hasta llegar a un nuevo árbol con más vegetación y buen lugar para montar reunión.

Largo 9 (IVº+, 55 metros): Donde sea que estemos, estamos a un largo de salir por arriba a la luz, la claridad cambia y parece que saldremos como a un espolón así que inicio el largo con ganas.


De la canal salgo por la izquierda, parece que el terreno es fácil y continúo hasta llegar al sol, estamos en la parte alta de un espolón, a la derecha veo un pequeño collado por el que se puede subir hacia arriba con la idea de llegar a la parte alta de la punta, pero lo hago directamente por una placa fisurada, donde me divierto un poco, tanto que protejo demasiado y la cuerda ya me pesa, es de los largos más largos y quizás debiera haber montado la reunión más abajo.
Cambio el coco a modo "eco" y voy buscando donde montar la reunión, hay bastante vegetación en las fisuras y llego a un pequeño nicho bajo un diedro que reconozco de las fotos de reseñas,,,al finnnn!!! veo algo conocido. Allí en dos bloques monto la reunión.

Largo 10 (Vº, 25 metros): Ya por terreno conocido esperamos no volvernos a perder.
Gayu se posiciona bajo el diedro y chapa un clavo, tira un poco hacia atrás pero las manos son muy buenas y los pies también, tras un primer "arreón" la cosa relaja,


el diedro se vuelve más tendido y sin más dificultades se llega a una brecha entre dos bloques junto a la cumbre del gendarme que veíamos desde abajo. Lugar ideal para darle al siguiente largo en travesía y también famoso en las fotos.

Largo 11 (IVº+, 30 metros): Estamos en la cumbre del gendarme y frente a nosotros se levanta un nuevo murallón por donde continúa la vía, para llegar a dicha pared hay que pasar una afilada arista hacia donde me dirijo.

Primero bordeo por la derecha la roca cimera, hay bastante para proteger y trato de hacerlo porque es una travesía y no quiero que haya mucho péndulo para el segundo.
Llego al tramo estrecho que no es tanto como parecía y además al final hay un clavo protegiendo un pequeño paso en adherencia.


Continúo ascendiendo por unas terrazas con vegetación y llego a las proximidades de otra brecha, que dejó atrás realizando una travesía a derechas por unas fisuras con bastante patio para llegar finalmente a una instalación con varios clavos y cordinos, algo incómoda pero perfecta para tirar el siguiente largo.


Largo 12, (Vº/Vº+, 40 metros): Hacia la derecha vemos otros cordinos blancos, pero la vía no va por allí sino por encima de nuestras cabezas, por un sistema de diedros fisurados. No sabemos muy bien por donde pero vemos un clavo un poco más arriba, así que a por él.
Tira Gayu un poco a derechas y chapa el clavo, ahora hay que hacer el paso a izquierdas con pies malos y continuar ascendiendo por un diedro que se va abriendo con vegetación,


este largo es precioso, y tiene varios pasos guapos de moverse protegidos con cordinos. Tiende un tanto a izquierdas la escalada y posteriormente cuando todo se facilita a derechas.


Largo 13 (Vº, 30 metros): Estamos en una plataforma herbosa y por encima sale un diedro abierto hacia la izquierda, se asciende por la izquierda por la zona de placas y  con varios pasos en adherencia,
Voy buscando por donde ascender, primero por un corto diedro y llego a la placas,


se asegura de malas maneras con un micro y meto un fisurero más que queda peor aún, realizo el paso y sigo en adherencia progresando. Se ve vertical y van apareciendo manos y pies bastante pequeños que te hacen moverte para disfrutar escalando por la ancha canal mantenida.
Quedan pocos metros para la terraza, así que prefiero salir por la izquierda por una especie de diedro, también con poca cosa para llegar a buen puerto. Desde la terraza, veo que estoy en la parte alta del espolón ya, así que decido montar en un bloque con un cordino un puente de roca para asegurar a mi compañero.


Luego descubriré que en la horcada de mi derecha hay un cordino blanco usado como reunión.

Largo 14 (Vº-, 35 metros): Por la horcada derecha donde está el cordino sale Gayu,


 asciende por el lateral de la cresta hasta un pequeño diedro con un clavo que supera con facilidad, luego continúa por el filo de la misma por una secuencia de bloques que le depositan en una plataforma amplia situada en la parte alta de la cresta y donde se podría hasta vivaquear, varios cordinos marcan la reunión en el suelo de la mitad de la platafoma.

Hemos cogido carrerilla durante varios largos, escalando ya dos tercios de vía y vamos bien de ánimo, incluso de menos a más, aprovechamos para comer algo unos minutos a pesar de que ya vamos comiendo en los tiempos de reuniones y de aseguramientos. Vamos dosificando el agua también, pero tenemos suerte de que se haya cubierto un poco con nubes y no nos de el sol mediterráneo de pleno que era otro de los miedos.
Pero no son todo buenas noticias y ya son las 16 horas y por lo tanto vamos con 1h y 30 minutos de retraso, llegaríamos de noche a la zona de rápeles, eso si los encontramos....

Largo 15 (Vº+ o IVº+, 45 metros): Tras la plataforma una pequeña brecha da paso a una gendarme con una placa, la placa está limpia y no se puede proteger, tiene un paso de bloque en adherencia y una mano alta es la que te saca del mismo, intento auparme hasta allí, pero me pilla un tanto lejos, me puedo tirar hacia lo que supongo que es la mano de salida, pero........pienso por mis tobillos y prefiero asegurar la escalada.


Destrepo desde la brecha hacia la izquierda a una amplia terraza con algún árbol de gran porte y progreso hacia una chimenea con vegetación, por allí voy ascendiendo en X hasta montarme de nuevo en el espolón principal por el que voy ascendiendo fácilmente en busca de los cordinos de la cumbre de la aguja y que marcan el rápel de 40 metros.
Otra opción hubiera sido antes de subir a la cumbre de la aguja rapelar desde otros cordinos situados al pie de la aguja y junto a los que pasé, desde ellos el rápel es de unos 25 metros.



Bueno nosotros elegimos la opción larga, pero las vistas desde aquí arriba y la morfología de la aguja te recuerda a aquellas agujas afiladas de los Picos de Europa.



Rápel 40 metros: Sin mucha dilación en cuanto llega Gayu a la aguja se posiciona en la zona de descenso, desde allí maniobramos uniendo las cuerdas y tirándolas hacia la vertiente Sur, no sabemos donde caen y a donde nos lleva el rápel ya que hay varios árboles por debajo.


Pronto llegamos a un oasis en el camino, el rapel incluso era volado durante algunos metros y nos deposita entre una arboleda curiosa.
Intentamos recuperar la cuerda y todo va fluído el nudo de unión baja y continuamos tirando a la vez que vemos ascender el nudo de final de cuerda hacia arriba,,,,, para, paraaa!!!
Sin darnos cuenta hemos elevado casi a 3 metros el nudo de final de cuerda que posiblemente no pasará por el maillón de los cordinos, intentamos estirarnos hacer combas a la cuerda y esta baja unos centímetros pero ha dicho que hasta ahí y por mucho que la movemos no baja más. Gayu asciende un poco por la pared y se estira lo que puede hasta quedarse a escasos centímetros de sus dedos, pero no llega, así que decidimos tirar de "paso de hombros", espaldas las tiene buenas el gayu y yo las piernas recias, así que montamos "el castellet" y al fin cogemos el extremo anudado.

Nos gusta la aventura, incluso por momentos pensamos en analizar que hubiéramos tenido que hacer si se empotra arriba el nudo, pero lo dejamos para la noche que promete ser interesante y pensamos ya en seguir progresando.

Largo 16 (IVº+, 40 metros): El siguiente largo lo tenemos reseñado por la derecha de un espolón que nace justo donde estamos, pero desde nosotros viene un callejón con vegetación que desciende paralelamente y que tiene un cordino a la derecha, Gayu prefiere ir por allí y yo le acompaño asegurándolo.


Recorre unos 15 metros por la tierra del callejón y decide montarse en el espolón por la derecha por un murete que parece más fácil de lo que resulta para dar a la parte alta del espolón. Allí en un árbol monta la reunión con cordinos.

Largo 17 (IVº, 25 metros): Se trata de un largo de mero trámite, el objetivo es llegar a la zona del vivac y salir de esta sección de canales.
Tiro de primero y progreso por la parte alta, trepo sobre bloques hasta llegar al final del callejón que voy dejando a izquierdas donde hay una piedra empotrada.

El espolón muere en una amplia brecha donde hay dos párabolts a pocos metros, quizás para rapelar hacia abajo y poco más allá ya puedo ver entre numerosos árboles grandes el vivac con piedras que incluso tiene unas esterillas y plásticos.
No es de desmerecer las vistas que se tienen de la aguja que rapelamos hace unos minutos y que dejamos ya más abajo.



Caminando con las cuerdas en la mano nos dirigimos hacia donde pensamos que continúa la vía, es evidente que sigue por el filo de una cresta vertical y afilada.
Con el vivac a pocos metros recalculamos los horarios, son las 18 horas, la hora que pensábamos llegar a cumbre, somos conscientes de que nos quedan 3 horas de luz, pero preferimos trasladar la fiesta a la bajada en lugar de pasar aquí la noche, ya que de fuerzas vamos bien y aún nos quedan 4 largos de escalada,, y qué largos!!!
Así que a sabiendas de que se nos va a hacer la noche bajando continuamos.

Largo 18 (Vº+, 50 metros): Largazo, el objetivo es subir por el espolón pero parece poco accesible. Gayu sube por una pequeña canal  y llega a la afilada arista,


desde allí progresa por el filo en busca de las dificultades, hasta llegar a un resalte, el paso se hace por la derecha donde un clavo te protege una serie de movimientos primero en travesía sin pies y luego en la vertical (otro clavo) para llegar nuevamente al filo del espolón por donde se termina ascendiendo. Espectacular paso y estrechísima arista para llegar junto a una encina donde se monta la reunión en unas chapas cercanas.


Largo 19 (IVº, 35 metros): Continúo por el filo de la estrecha arista,


 aquí nacen encinas en cualquier lado, y tras sortear varias de pequeño tamaño me veo obligado a descender un poco a una brecha donde otra gran encina me obliga a llevar el roce a la cuerda para continuar. Asciendo por una fisura abierta, buscando un poco de "chicha" al cuerpo y remonto por arriba siempre por la parte más alta hasta llegar a una pared sin muchas posibilidades de ascenso y donde en su base hay una plataforma. Me fijo y veo que a la izquierda hay una reunión, roza aún más la cuerda pero desde aquí deben salir los dos largos que nos quedan, dos largos que por otro lado están chapados de inicio a fin, los únicos. Algo raro en esta vía pero que fue un conato del aperturista por equiparla de arriba abajo, aunque la pararon los pies los lugareños.

Largo 20 (Vº, 45 metros): Viene otro largo de los buenos aunque no lo parezca desde la reunión. Ya olemos a cumbre, al sol aún le queda un poco para llegar al horizonte y ésto nos relaja bastante, incluso grabamos un video en directo desde el móvil, parece que el toro no nos pilló y hemos librado el problema más gordo de la escalada: aguantarla en los brazos y llegar arriba con luz y fuerza, estamos pletóricos.
Tras dudar un poco por donde ascender ya que por arriba ascienden varias canales paralelas, pronto las chapas delatan al largo. Remonta Gayu hacia la izquierda un resalte y pronto comienza a subir por un espolón tendido,


situado entre dos canales, asegura en otras dos chapas más y se pone algo más vertical en un pequeño murete donde está el paso de Vº. Parece fácil desde abajo, pero luego te das cuenta que no hay buenas manos, son varios surcos erosionados por el agua que no se dejan coger muy bien, aunque están chapados a la perfección y le quita miedo al largo.


Tras el pasito, sale a derechas a una terraza y monta la penúltima reunión en dos chapas.

Largo 21 (IVº+, 30 metros): Desde la reunión no he llegado aún y ya estoy saliendo al último largo, como hay chapas para proteger, sólo tomo varias express y algún que otro cacharro, una canal cercana me dice que el largo es de los cortos y para comenzar a escalar desciendo un metro hacia la derecha en busca de la base de la canal con matorrales.
Sólo me queda subir por la misma donde un resalte rocoso es el último obstáculo a superar, desde allí cada vez la canal se pone más horizontal y ya con arenilla te enseña las suaves curvas del horizonte indicando que ya estamos casi arriba. biennnnn!!!

Sube mi compañero y nos abrazamos, hemos terminado y son las 20 horas de la tarde, nos desencordamos y disfrutamos; cantamos, decimos tonterías, bailoteamos y hacemos fotos hacia todas direcciones, con el palo selfie grabando y la handicap en mano.



La luz del horizonte nos estaba esperando y los tonos amarillentos del sol ya tornan a anaranjados. Una foto juntos, otras separados, con la bandera, con mi perfil, etc...,,,,, la verdad es que nos relajamos en exceso, pero muchas veces es necesario "quitarse el corsé" para disfrutar plenamente de estos momentos y así lo estamos haciendo.


Recogemos las cuerdas con la vista puesta hacia el Oeste, ese horizonte nos tiene hipnotizados y en cuanto terminamos, pensamos en la bajada volviendo nuevamente al estado de calma inicial.
Continuamos por la arista cimera hacia las otras cumbres del Puig Campana, mientras tanto voy encendiendo el GPS para pillar satélites y que me indique por donde llegar al rápel.
La arista que tenemos por delante no es de las rápidas, llegamos a unos destrepes, unos bloques por allí, otros por allá, unos pasitos y llegamos a la otra cumbre principal, como somos muy de fotos nos volvemos a sacar alguna más,


desde luego es más alta que la que estábamos anteriormente así que será la principal de este lado de la brecha, porque a escasos metros aparece ante nosotros una brecha que corta a pico la línea de cumbres. Es un bocado similar a la brecha de Rolando y es el típico que se aprecia desde Benidorm y que las leyendas narran como siempre con el "tío Rolando" en la historia.

Ahora ya nos ponemos serios, desde allí unos restos de senda descienden hacia el Sur los seguimos lentamente por terreno abrupto pero factible e incluso están marcados con señales pintadas, aunque no van exactamente por donde va el track que llevo el GPS, suponemos que es el camino bueno.

El camino va trazando zetas bruscamente y entre matorrales va perdiendo altura hacia el rumbo que nos conviene, que no es otro que hacia la gran pedrera sur del Puig Campana.


Dejamos a la izquierda la brecha por donde aún sigue entrando luz, tiñéndola de colores amarillos y el camino se adentra en una zona de roca caliza con varios diedros fáciles para destrepar. Hacemos los propio y ya son las 21:00 nos queda poco tiempo de luz, pero vemos que el camino cada vez está más marcado y erosionado por el paso de gente, por lo que deducimos que no debe llegar a ningún paso peligroso, rápel o nada similar, y que debe ser algún itinerario antiguo el que llevábamos nosotros en la reseña.

Cada vez estamos más cerca de la gran pedrera y desde arriba apreciamos que aparentemente, tomando las fajas correctas el camino nos depositará allí mismo. Cogemos velocidad y vamos descendiendo una faja y otra para observar que estamos ya en la pedrera final, es una alegría, son las 21:30 y aun queda algo de luz, decidimos parar para comer y beber algo, ésto nos hará calmarnos y tomarnos más tranquilamente el tramo final de descenso ya sin peligro aparente, y es que aún nos quedan unos 600 metros de desnivel.

Sentados en las piedras disfrutamos del momento, pese al cansancio que tampoco en extremo, comentamos que nos ha salido bien la jugada y que hemos salido airosos de los posibles peligros, ahora tras beber y comer unos frutos secos, sacamos los frontales para iniciar el descenso final.

La pedrera es rápida, es de grano fino y se baja bien sin forzar mucho las rodillas, aunque a veces es tan fino que tocamos el suelo con el trasero, un mal menor si no nos golpeamos.

Ya se ha hecho de noche, vamos con los frontales y aunque hay más árboles, no hemos salido aún de la pedregosa depresión. Progresivamente las piedras desaparecen a la vez que la arbolada nos engulle, también van apareciendo terrazas que nos llevan a tomar un camino mas o menos marcado.

Nos quedan unos 200 metros de desnivel para llegar al coche, pero nos fijamos que hemos salido al otro lado de un barranco que no debíamos de cruzar para llegar al coche. Hacemos una nueva parada y observamos el GPS con atención, vemos que todos los caminos llegan al Roma y continuamos con la marcha por la senda que cada vez tiene más anchura y es mas transitable rumbo sur.

Inevitablemente con las luces de los pueblos costeros de fondo, hacemos resumen de la jornada mientras caminamos. La jornada se ha dado muy bien y estamos contentos, superar un reto de esta magnitud para nosotros dudoso antes de embarcarnos ha sido reconfortante. Soñamos ya con otros viajes, con otros proyectos, con otras actividades y es que la mente es prodigiosa...........no ha terminado con una y ya está pensando en otra.

Miro el GPS una y otra, vez, compruebo que sólo nos quedan 500 metros para llegar, son casi las 22:30 y la jornada va a ser redonda. Llegamos a la bifurcación de esta mañana a primera hora y al fin a la carretera de asfalto, nos abrazamos y tiramos junto a la furgo, estamos hasta arriba de tierra pero somos felices.
Tenemos la vida que queremos tener, hacemos en el medio natural lo que nos gusta y sacamos el máximo partido a los días, al cuerpo y a los recursos materiales y económicos de que disponemos. ¿Qué mas se puede pedir?.


Vía Els Entorns al Puig Campana, (6a+, 800 mts.)
15 horas y 36 minutos.

Croquis disponibles en la web y extraídos del blog: http://cuadernodemontana.blogspot.com








viernes, 24 de febrero de 2017

Norte de la Maza, ( IVº+/A1+ )

Hay días en los que no vas a ningún lado y otros en los que te comes el mundo. Así son los estados de ánimo. En la escalada la psicología tiene una parte muy importante de ese juego bipolar.

El día de invierno amaneció soleado, la luz entraba por las ventanas de la casa muy pronto y la energía me llenaba el depósito hasta los topes. A pesar de ser Invierno las temperaturas en la sierra eran e iban a ser cálidas, por lo que me acordé frente al ordenador de una actividad que llevaba un tiempo detrás de hacer, no era otra que la Norte de la Maza.

croquis de los amigos de vía clásica, para ampliar: http://www.viaclasica.com/web/via-norte-clasica-la-maza-pedriza/

Se trata de una mítica de la Pedriza, ya me había contado Rambo su historia con esta vía, donde se le congelaron los pies y tardó días en volverlos a sentir, (a quien se le ocurre meterse en plena ola de frío y con nieve en cotas bajas, pero eso son otras cuestiones "rambonianas").

Me puse en contacto con él y le lancé la sonda a ver si la cogía, y cual portero de futbol la atrapó al vuelo y sin miramientos. -Mañana, temprano-, -ok-.

Como un clavo de los que teníamos que pender horas después, allí estaba Rambo con su camiseta "heavy" en la puerta de su casa esperándome antes de las 7 de la mañana. Juntos partimos hacia la Pedriza madrileña no sin antes parar a tomar un café donde nuestro amigo "el fachita", no nos cae muy bien pero da gusto calentarle ya desde primera hora de la mañana por 1,40 euros.

A las 8:30 estábamos aparcados en Canto Cochino, eligiendo que material subirnos para arriba, como siempre yo le digo a Rambo que se deje trastos y tras echar un último vistazo al material; estos para repetir, estos los de la suerte, estos para la fisura, estos para........................-"echa lo que quieras, lo vas a cargar tú"-.

No era una mañana de las normales en la Pedriza, ni mucho menos de las de Febrero. Había nubosidad, nubosidad que cubría las cumbres de la cuerda larga y no permitía crear heladas en los prados tan típicas de esta época, la temperatura era de unos 8ºC y se preveía que ascendiera hasta los 12ºC con lo cual una temperatura apta para la escalada artificial.

Por la Gran Vía de la Pedriza fuimos charlando hasta el Refugo Giner, desde allí tomamos la senda hacia el Collado de la Dehesilla y cuando llegamos al Tolmo, giramos 90º la mirada hacia el SW, allí arriba se encontraba la Maza, menudo "rocazo".

Teníamos por encima 300 metros de desnivel a superar, sobre un camino balizado con marcas azules de spray bastante anti-ecológicas y que surcaba toda la Umbría de Calderón.


Nos pusimos en marcha y serpenteando por toda la ladera de roca suelta fuimos ganando altura primero entre jaras y más arriba entre brezos y gayuba, con la lentitud que nos dejaban las pesadas mochilas cargadas con cuerdas y el numeroso material de escalada artificial.


Casi en la base, algunos restos de nieve, nos obligaron a buscar la mejor manera de acceder para evitar mojar las zapatillas, zapatillas que íbamos a usar para realizar la escalada posteriormente.

Llegamos al pie de la vía. Un pequeño estrechamiento en altura y un paso precedente eran la mayor dificultad del primer largo y con la vista puesta en el mismo, fuimos desplegando y colocando cuidadosamente todo el material que nos íbamos a subir para arriba. Lo más destacado casi una veintena de cintas express.


Rambo tenía ganas de darse el segundo largo de primero, así que yo gustoso de ello y comencé yo con el primero donde la dificultad residía en el primer mencionado paso de IVº+.

Comienza la escalada.

En zapatillas, mi objetivo era introducirme por una especie de canalizo situado más arriba, para llegar allí, tenía que ascender un par de metros con buenos agarres. Primero en bavaresa por la izquierda y cuando se acaban las manos pasando el peso al lado derecho de la entrada donde una laja te va ayudando a continuar subiendo con agarres un tanto romos.
En cuanto llegué a la seguridad de la "cueva",  a proteger y salir por el otro lado, ya el resto es fácil y sin dificultad. Sólo salir por el agujero de la cueva con todo el material supondrá algún esfuerzo extra antes de llegar a la reunión situada al final de una terraza y casi en la vertical del los primeros párabolt de la vía. Allí se monta la R1 con un párabolt y un clavo naranja.

 
Rambo llegó hasta mi posición y comenzamos a pensar en el segundo largo y principal que yo dividiría en tres partes diferenciadas: la primera (Ae) una serie de párabolt que ascienden por una placa vertical sin nada hasta llegar a una fisura horizontal, el segundo tramo (tramo estrella) (A1+/A2), que asciende por una preciosa fisura extraplomada durante unos cuantos metros y el tercero (Ae), tramo final donde con otra serie de párabolt se termina la escalada hasta llegar a la reunión.
Las partes más difíciles y los dos puntos más conflictivos son las partes que dividen esos tres tramos, es decir el paso del Ae a la fisura y la salida de la fisura al Ae del final. Ambos rozan el A2.

Sale Rambo hacia arriba, primero hay que darse un pasito en libre fácil pero con ambiente, desde una nueva terraza ya se llega a la primera chapa.


Sacamos los estribos y comenzamos a mecanizar la dinámica del artificial de chapa en chapa, parece que no están separadas en exceso pero la pared ya comienza a extraplomar cosa que no parecía así desde abajo.

 
Esperando mi turno en la R.1

Tras llegar a la 4ª chapa éstas se acaban y por encima sólo una fisura horizontal para proteger, está bastante ciega así que hay que afinar para meter algo muy muy pequeño, nosotros a sabiendas de esta dificultad nos pertrechamos con un juego de ball nuts de camp, el número 1 entra a cañón (estamos hablando de una fisura de menos de medio centímetro).


Tras colgarte del elemento una nueva fisura vertical sube abriéndose paso por mitad de la maza, está salpicada por clavos con historia, mucha gente habrá pendido de ellos, pero éstos empiezan más arriba y para llegar a ellos hay que ascender unos 3 metros limpios. Aquí ya entran cosas más grandes, la pared te tira y el patio te va acongojando aunque la verdad que en este tipo de escalada uno está bastante centrado en lo que hace y no le da mucho tiempo de pensar en negativo.


Mediante friends medianos/pequeños (alien) se va progresando hasta llegar a la primera joya metálica, un clavo doblado y oxidado con argolla.


Aquí vale todo, así que también se utiliza para progresar el clavo y se continúa en ascenso. Otro par de friends más grandes y se llega a otro clavo. Yo de segundo me lo encuentro sin chapar y sin express y es que vamos a tener problemas con las cintas.
Rambo está recuperando material en su propia escalada según sube y es que la fisura es tan larga que necesitaríamos triplicar un juego completo de friends y lo menos 30 cintas express, así que así nos vamos apañando, de vez en cuando quita alguna y la recupera para usar más arriba. Yo de segundo iré metiendo alguna cosa más para progresar.


Tras los primeros cuatro clavos intermedios, la fisura se ensancha un poquito y no se ven más clavos, (por ahora), entran un par de seguros medianos y algún fisurero para seguir con la escalada metódicamente, arriba se va viendo alguna seta y la fisura llega a su fin, así que hay que regular fuerzas.


La fisura se vuelve estrecha, unos micros nos ayudan a continuar y esta huele a su fin, pero antes de salir hay otra joya de museo, no se si es un clavo, un tornillo o una biela de camión con cabeza hexagonal, junto a este artilugio un clavo también oxidado, que nos hace comprender que en aquellos años de poca bonanza cualquier utensilio era bueno para emplearlo en desarrollar la escalada.


Después sólo nos quedan unos cuantos centímetros de fisura y bien estrecha, el primer párabolt de la última serie de salida aún está lejos y hay que afinar mucho para proteger la salida del artificial sin equipar y desde allí colgarse para tirar al primer párabolt. Es otro de los puntos críticos.

En nuestro caso Rambo protegió doblemente con un micro y otro ball nuts salvador y llegar a la primera chapa del Ae.
Una vez que metes el estribo en la chapa el cuerpo se relaja, la pared no extraploma y sólo nos quedan unos 7 párabolt para llegar a la reunión, aunque los primeros están un poco alejados, se va llevando bien con la sensación de terminar triunfante, además esta última parte la equipó Carlos Soria "and company", un último paso largo que se asciende casi en adherencia y por fin llegamos a la última reunión que curiosamente no está en la cumbre.
Si quieres llegar arriba, tendrás que subir un metro para hacerte la foto o si quieres observar de cerca todo el Yelmo y el Hueco de las Hoces, para hacer esto conviene alargar el cabo de cuerda unos metros y no salirse nunca de la reunión, que luego tocar hacer un pequeño descenso feo.

Hacia la Norte del Yelmo

Rambo en la reunión de cumbre
La preciosa escalada en su especialidad no está terminada, falta la guinda del pastel que no es otra que el rápel volado de 50 metros hasta el suelo por la magnífica pared norte. Un regalo que te pone los pelos de punta, mientras desciendes o mientras ves a alguien haciéndolo.


Tras la escalada, contentos descendimos rumbo al lejano Tolmo que avistábamos como pequeña piedra en el camino y poco antes de llegar a él, me di cuenta que había dejado olvidada la gopro en la base de la Maza, así que una serie de 200 de desnivel hasta arriba y nuevamente descenso para llegar al Tolmo. Lugar donde ya cogimos la "Autopista de la Pedriza" y cómodamente nos dirigimos filosofando sobre nuestro estilo de vida, con sus pros y sus contras.