sábado, 31 de marzo de 2012

Corredor Norte de Torre Friero ( D+ máx.70º, IV+/3 1000mts.)


Otro proyecto para este año era la gran canal Norte de Torre Friero, dicho corredor es famoso por ser el más largo de España llegando a medir unos 1.000 metros de longitud, sus principales dificultades se basan en los resaltes que te puedes encontrar por el camino, se tratan de bloques rocosos que debido a la estrechez de la canal se empotran en su  recorrido impidiendo así el paso y que dependiendo de la cantidad de nieve acumulada se hacen más o menos difíciles de superar.

Para realizar dicho corredor se  tienen que alinear los astros ya que suelen ser tres los meses en los que es posible realizarlo (Enero, Febrero y Marzo), la climatología en los Picos de Europa te descarta unos cuantos fines de semana de estos meses por mal tiempo, está totalmente desaconsejado por peligro de aludes realizarlo los días posteriores a nevadas y además en cuanto ésta escasea los bloques se ponen en pasos en roca casí imposibles de superar.  

Con éstos condicionantes y a sabiendas de que este año la Cordillera Cantábrica era el macizo que más nieve tenía de nuestro territorio nos dirigimos al Valle de Valdeón a probar fortuna, observando cuando nos aproximábamos que la nieve que tanto buscábamos era mínima tambien en los Picos de Europa.

Cuando estábamos cenando aún de día en un verde prado junto a Cordiñanes un coche paró junto a nosotros, eran unos compañeros del club que también venían a intentar el corredor ( Sergio y Edu), perfecto juntaremos las fuerzas para intentarlo los 4. Aunque el planning de inicio iba a ser distinto; nosotros vivaqueamos por Cordiñanes y nuestros compañeros prefirieron ponerse las mochilas y subir para  la Vega de  Asotín a quitarse un par de horas de aproximación a la canal.

Nos levantamos a las 5:00 en Cordiñanes, preparamos todo, desayunamos y partimos por las marcas de PR. rumbo a la Vega de Asotín, donde habíamos quedado con nuestros compañeros a las 07:30. Tardamos 1 h 45 min. en asomar por la Vega mientras amanecía, habiendo recorrido todo de noche por unos parajes increibles típicos de Picos de Europa con sendas escavadas en la roca de precipicios de decenas de metros y hayedos de cuento que tan sólo la luz de nuestros frontales nos dejó ver de refilón, -"me guardaré la fotos para la bajada"-

Puntuales con nuestra cita llegamos a la Vega de Asotín, ahora teníamos que encontrar a nuestros compañeros, y lanzando al aire soniquetes de cabrero fuimos recorriendo el prado hacia la izquierda donde parecía haber unos vivacs y donde dimos con ellos.

Estaban durmiendo aún, pero pronto se incorporaron e iniciaron las maniobras de arranque, mientras nosotros nos despojábamos de algo de material para dejar allí y nos poníamos el arnés para empezar a subir a la base de la canal que se avistaba a unos 400 metros.


Atravesamos la vega y pronto nos montamos en pedreras calizas rumbo a la segunda de las entradas que descienden de la pared Norte (la primera es la Canal Ancha). En cuanto pisamos la nieve nos paramos y nos equipamos con todo lo imprescindible aunque la cuerda y los cacharros no los sacamos aún a sabiendas de que su primer uso iba a ser en el primer resalte.

El nevero con tramos de buena nieve dura de restos de aludes y otros de nieve blanda nos fué adentrando al mundo de "mordor", te vas introduciendo por el cono de deyección de toda la canal en un estrechamiento protegido por dos paredones de más de 400 metros de roca, algo verdaderamente increible, -"esto sí que es una canal"- decíamos mientras nos introducíamos en ella por el nevero de unos 40º sobre los 1.600 metros de altitud.


La inclinación de la canal era mantenida, pero la nieve que en un principio era de buena calidad y compactada poco a poco mientras subíamos iba cambiando, estando más húmeda en las zonas más estrechas y encajonadas. 


Un poco antes del primer resalte y sobre los 1780 metros nos encontramos con los primeros problemas a resorver; la nieve en mal estado y muy blanda cubría ciertos resaltes en los que era dificil clavar el piolet por encima para salir de ellos y progresar, además se abrían algunas grietas que nos dejaban ver oquedades de varios metros por el tiempo primaveral. Intentábamos sacarlos siempre por las zonas cercanas a los laterales del corredor con agarres en roca. Y en este punto nos pasaron nuestros compañeros que venían más frescos desde Asotín


Tras la zona de nieve blanda llegamos al primer resalte a 1800 metros y tras la primera hora de corredor (había leído que dicho resalte era el que nos iba a orientar sobre como podían estar el resto y que era el más difícil). Pero realmente no me pareció muy dificultoso; se trataba de pasar por la derecha un bloque empotrado de algo mas de un par de metros en el que más que fuerza era tirar de técnica en los agarres de la pared de la derecha buscando fisurillas y algún que otro bloque más pequeño que se protegen bien con un fisurero mediano.


 Para salir del paso, la nieve dura por encima nos dió la vida para poder progresar y montar la reunión 5 metros más arriba en la derecha o izquierda en varios clavos y cordinos que hay abandonados, (los de la izquierda en mejor estado que los de la derecha).


Tras salir del primer resalte nos separamos de nuestros compañeros, quizás mejor así ninguna cordada tiene que esperar en ningún paso a la otra. El corredor estrecho y con buena nieve era una constante, la inclinación ascendía a 55º y continuábamos en progresión por la parte de la canal más aeróbica siguiendo la huella de los compañeros.


La canal se fue abriendo, atrás dejamos los pasos angostos y la inclinación de la misma se redujo a unos 35º, menudo disfrute de vistas y de zona donde decidimos pararnos para comer algo sobre los 2015 metros y tras algo más de 2 horas de corredor, más relajado pensando que el mayor problema ya lo habíamos pasado ( ¡qué ilusos! ).


Tras la ingesta continuamos por las palas más anchas, divisando el pequeño giro que teníamos que hacer inminente hacia la izquierda para seguir al segundo tramo de corredor más estrecho de nuevo, en el que pronto nos introducimos en busca del famoso túnel de nieve de la segunda parte.


Tras 15 minutos de estrecho corredor no llegamos al túnel y a donde si llegamos fue a un nuevo bloque que nos cerraba el paso de igualmente algo más que un par de metros, mientras escuchábamos a nuestros compañeros por encima apretando en otro resalte más.

Dicho resalte situado a 2140 metros nos había sorprendido, no esperamos encontrar más antes del túnel, y además caía nieve por encima nuestra de nuestros compañeros. Éste le tocaba abrir a Juanjo así que yo para protegerme un poco de la nieve que caía me metí en la cueva situada bajo el bloque empotrado para asegurarle hacer el paso, en la pared de la derecha había un clavo y los agarres de piolet eran mínimos o casi nulos. Lo superamos subiendo en oposición los pies un metro por ambas paredes hasta poder llegar a la nieve dura de la salida del paso y así salir por encima, ya que los agarres en las paredes no daban mucha seguridad.


Continuamos por el corredor hacia un nuevo resalte que podíamos ver desde algunos metros más abajo (a 2180 metros), éste si que era grande, serían unos 4 metros de paso por superar y además estaba extraplomado, me tocaba a mí.
Ufff, asegurado por Juanjo subí por nieve hasta situarme bajo el bloque, allí miré las posibilidades y tan sólo a la izquierda un cordino blanco colgaba de un clavo semi-oxidado. A la derecha del bloque empotrado me aupé a meter otra express en un cordino viejo y pasar la otra cuerda para evitar mucha comba en caso de caída.
 Pero ahora venía el problema como superar el bloque?. Parecía que la salida estaba por la izquierda pero el bloque empotrado te echaba para atrás. Metí estirandome muy mucho un friend grande por la izquierda con una cinta plana y en artificial me aupé al maravilloso cacharro, la verdad que salí de debajo del bloque pero  me faltaba apoyo con la pierna izquierda para poder montarme en las rocas de la izquieda, así que me bajé del estribo y en la roca donde estaba el clavo metí una nueva cinta plana bastante corta.

Ahora sí, pie derecho a la cinta del friend e izquierdo a la cinta corta, me guardé los piolets en el portamaterial y encontré una buena fisura de manos para poder sacar los pies de los estribos y subir los pies lo suficiente para salir de debajo del bloque. Había salido de debajo del bloque pero ahora? para continuar y salir del paso tenía que ser por la nieve dura de encima del bloque y tenía que sacar los piolets del portamaterial del arnés agarrado en minúsculas hendiduras y agarrado a una fisura con una mano, ¡cualquiera!. Así que antes de sacar las herramientas metí con una mano un fisurero mediano en una buena grieta a capón, cualquiera se soltaba de manos y el fisurero me dió la suficiente confianza como para sacar los piolos y tirar de ellos para salir del paso.
Vaya paso joder, no se exactamente pero más de un IV en roca seguro.

Monté reunión a la izquierda de la canal en un clavo viejo y con un friend mediano y aseguré a mi compañero que tambien se las vio putas para salir y sobre todo para ir recogiendo el material con el que yo había progresado en artificial.


Necesitó Juanjo de algunos minutos para coger de nuevo el aliento tras el paso y calentarse las manos heladas, por fin veíamos el túnel de nieve más arriba, que más que túnel de nieve era el arco del triunfo.
Continuamos por unos resaltes helados a 60º ( los únicos de toda la canal ) y en los que no montamos nada y por fin pasamos bajo el famoso túnel que tenía una pequeña rampa de 70º pero muy corta y con la nieve en bastante buen estado.

 
Tras el bonito paso situado a los 2200 metros, sabíamos que el corredor podía presentar algún otro resalte y viendo las condiciones de los anteriores, nos podíamos esperar cualquier cosa aunque también éramos conscientes de que tan sólo nos quedaban 100 metros para salir al hombro soleado por donde transcurre la vía normal.

Y un poco más arriba a los 2.230 metros, tras 4 horas de canal y casi 7 de jornada esto.....
.....la foto de Sergio nuestro compañero lo dice todo (el 4º resalte).


Nos reencontramos con nuestros compañeros en un nuevo paso, se trataba de una rampa rocosa de 2 metros para introducirse en una pequeña chimena cerrada con un bloque, por la derecha de toda la parafernalia un pequeño espolón subía junto al paso, quizás se pueda subir mejor por allí.

Tras esperar a que Sergio saliera de la chimenea que estuvo raspando de lo lindo la roca no sin problemas, nos metimos nosotros, lo intentamos primero por el espoloncillo, pero no era muy recomendable además había que ir sin guantes para los agarres de roca. Posteriormente subió Juanjo la rampa rocosa y metió la primera express en un cordino puenteado bajo el bloque. Luego en oposición entre las dos paredes fué ganando altura  hasta poder salir por la derecha agarrándose en el espolón,


después desaparecían los seguros y agarres de manos, así que cuidadosamente y sin meter nada más hasta la reunión reptó entre rocas salpicadas de nieve para salir del paso y llegar a buen puerto. Por un momento pensamos en tirar un largo entero para superar un nuevo resalte cercano, pero sin saber exactamente si iba a llegar preferimos hacerlo en dos largos.

 
Desde la misma reunión del 4º resalte situada a 2240 metros, nos doblamos y tiré yo para arriba, por el estrecho corredor hasta toparme con el último resalte que desde abajo parecía ser más fácil.



Nuevamente la morfología del paso tiraba para atrás, busqué con los piolets tracción por encima del paso y no la encontré verdaderamente, tenía que subir pies primero,, me aupé en una regletilla abajo a la izquierda y que la derecha en oposición me levanté lo justo para poder ver por encima del bloque,, ahora sí encontré un bloque donde poder meter algo y el piolet hasta el cuello para poder salir del paso.


Buscando algo para montar la reunión no encontraba nada, hasta que ví en la pared de la derecha a dos metros de altura dos clavos con dos cordinos (esto era una muestra más de que faltaba por lo menos un metro de nieve a toda la canal), me aupé desde un lateral y en uno de los clavos monté la reunión, poniendo un par de cacharros más por abajo a modo de emergencia o ayuda y salió Juanjo por encima del resalte.


Por fin ya divisábamos el sol y el hombro y en una breve subida por nieve llegamos a la tranquilidad de un lugar llano donde comer algo. Allí encontramos las mochilas de nuestros compañeros y en lugar de comer algo en el hombro preferimos continuar un poco y hacerlo en la cumbre más relajados.

Desde el hombro a 2290 metros y tras casi 6 horas de canal, la cosa también estaba delicada; hicimos una travesía a derechas siguiendo los hitos de la subida de verano, esta vez los cambios de nieve blanda y roca y los 1.000 metros de canal en los pies nos hacían pensar que no nos podíamos caer.



Tras subir a un nuevo hombro llegamos a la vertical de una ancha canal, el camino de verano continuaba a otra terraza manteniendo altura, pero nosotros tiramos ya para arriba por las anchas palas de 45º siguiendo las huellas de nuestros compañeros, que pronto y unos metros antes de salir a la arista final nos encontramos descendiendo.


Nos despedimos y quedamos para luego, mientras acometimos el último tramo de canal para salir a la arista y poder ver 30 metros más allá la cumbre con su buzón.

Por fin!! nos invadió la alegría, nos alegramos un montón y comimos junto a la cumbre, las vistas alucinantes de todos los macizos satélites al Central de los Picos de Europa, todo despejado y en Madrid lloviendo.


Hacía 9 horas ya que habíamos salido de Cordiñanes y estábamos en la cumbre que subidón,, eran aún las 15:00 así que nos lo tomamos con relajación, comimos, unas fotos y con los deberes hechos para abajo.


El descenso hasta el hombro iba a ser delicado nuevamente y mentalizados de que la mayoría de los accidentes ocurren en el descenso, fuimos muy metódicos sin prisa, destrepando el corredor, bajando con la cara a la nieve en los tramos más inclinados y agarrados en la caliza en los tramos mixtos.

Llegamos al hombro, nuestros compañeros acababan de salir del mismo hacia abajo por las amplias palas de la ladera Norte del Collado de la Chavida, con algunas señas entendimos que esperábamos abajo y aún nos relajamos un poco más para comer algo y reponer energías para el descenso.

Por la normal fuimos descendiendo hasta las palas de unos 30º de inclinación, allí y pegados siempre a la derecha a la pared del Friero fuimos perdiendo altura para llegar a la depresión del amplio valle que nos iba a llevar nuevamente a Asotín.


Ahora el mayor problema era llegar a un punto de rápel para bajar a la Vega de Asotín nuevamente, para ello me descargué un track en el wikiloc con los puntos muy bien indicados y siguiendo el mismo fuimos perdiendo altura con mucha rapidez por una nieve blanda pero perfecta para amortiguar los ligamentos de las rodillas.

Oh, oh! en una zona durante el descenso vimos que unas huellas frescas que podían ser de nuestros compañeros se iban hacia la izquierda y pensamos que podía ser otra variante de descenso hasta otro rápel. Nosotros seguimos descendiendo bordeando canales por las palas hasta llegar a la vertical de la Canal de Asotín, allí vimos una cuerda de 4 metros lazando a un gran bloque. -"El punto de rápel"-


Una vez en la Canal de Asotín recogimos la cuerda y descendimos por plácidos neveros a la Vega donde teníamos el depósito de material.


Al llegar a la altura de la entrada del Corredor Norte nos quitamos los crampones y fuimos descendiendo por pedreras hasta llegar al vivac, donde no se encontraban aún nuestros compañeros. Ahora sí nos dimos cuenta que las huellas que cruzaban arriba eran suyas y mientras nos cambiábamos de calzado y nos quitábamos los cacharros aparecieron por el fondo de la Vega. Se habían embarcado un poquito buscando un clavo para realizar el rápel pero al no encontrarlo desandaron sus huellas y siguieron las nuestras hasta la Vega de nuevo.

Todo había salido y bien y ahora tocaba de disfrutar de una bajada que no nos había dejado ver la oscuridad de la noche.

Dimos el último adiós al Friero desde los hayedos.



Tras el bosque nos situamos en la ladera izquierda y por una senda de cuento fuimos bordeando toda la Peña del Porracho


Algunos tramos excavados en la roca


Y antes de llegar de nuevo a Cordiñanes algunos balcones preciosos.

Así tras 13 horas y cuarto de actividad y 1600 metros de desnivel acumulado llegamos a Cordiñanes cansandos pero con ganas de descorchar.........

..............sidra,......

........y orujos caseros.

9 comentarios:

  1. Ahora entiendo la fama del Friero, menudos pasos, en alguno me doy la vuelta fijo.... Muy buena ascensión y muy bien contada. Muchas gracias.

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  2. Guapísimo Dani,unas fotos increíbles
    y otra vez disfrutando de tus relatos.
    Malillos.

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  3. Pedazo de repotaje que te has currado y pedazo de cordada que nos "encontramos por el camino". Esperemos volver a coincidir!!!!

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  4. Enhorabuena chavales!!!!! pues si que lo encontrasteis más friero de la cuenta jejeje nosotros le dimos un tiento hace un mes y nos bajamos en el primer resalte pues la nieve estaba muy blanda y no permitia traccionar.un saludo y haber si coincidimos de nuevo ;)

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  5. Hola compañeros ,muy bonita ascensión ,quería haceos una pequeña pregunta por una curiosidad que tengo ,recordáis el haber visto en la cumbre muy cerca del buzón ,en concreto en unas rocas detrás del mismo ,una pequeña escultura en bronce de una mariposa hecha con mosquetones y piezas de friends ,la colocamos el año paso un amigo y yo como pequeño homenaje a una compañera que murió en 2002 ascendiendo ese mismo corredor que habéis subido ,pertenecía al Club Alpino Madrileño y se llamaba Elke ,nos daría mucha pena que la hubiesen robado ,gracias y buenas ascensiones.
    David
    P.D. Mi correo por si me podeis responder es hernandokastro@yahoo.es

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  6. Que no se asuste nadie, simplemente con una mediana preparación lo haces sin problemas, sigue siendo una cuesta de hielo pendiente sin mas.

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  7. La dificultad del corredor es muy variable dependiendo de las condiciones de nieve. No hay que infravalorar la montaña.

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  8. Estoy de acuerdo que la dificultad la marca la cantidad de nieve acumulada, sin ella puede ser una ascensión dura. He tenido la suerte de hacerla con mucha nieve y no tener que sacar la cuerda de la mochila mas que en el 3º resalte, pero esto no es lo habitual.

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